A la hora de reproducir una
planta de clavel, existen diversas alternativas entre las que escoger, según
nuestras necesidades o preferencias. De esta forma y con una serie de cuidados
básicos, conseguiremos que nuestro hogar luzca bonito y lleno de color gracias
a los claveles. Aunque son muchas las variedades existentes de esta misma flor,
lo cierto es que los métodos de multiplicación vienen a ser los mismos.
1 La reproducción o
multiplicación de claveles puede realizarse de dos formas distintas: por
esquejes o por semillas. Cabe destacar que cada una de estas técnicas cuenta
con sus ventajas y desventajas, por lo que deberemos valorar ambos aspectos y
decidir cuál nos interesa más a la hora de plantar claveles.
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De este modo, reproducir claveles a través de esquejes consiste en
multiplicar estas flores a partir de brotes de una planta de clavel ya crecida
denominada planta madre. Estos tallos deberán tener dos o tres hojas ya
formadas, mientras que el resto estarán todavía en fase de desarrollo por lo
que será capaz de echar raíces por la parte inferior. Suelen sacarse de la
parte media de una planta madre de 10 o 12 meses y, según la variedad de
clavel, podrán medir entre 4 y 9 cm.
3 La reproducción a través de
esquejes de clavel suele ser rápida siempre y cuando la planta haya sido capaz
de enraizar correctamente. Aun así, es importante saber que esta forma para
plantar claveles en muchas ocasiones es afectada por virus y bacterias; es por
ello que se recomienda optar por esquejes especialmente pensados para esta
tarea. Del mismo modo, como desventaja de este método, algunas de las plantas
de clavel que han nacido por esquejes no disponen de olor en sus flores.
4 Con esto queremos decir que en
lugar de optar por arrancar tú mismo/a los esquejes de una planta de clavel,
será recomendable que te dirijas a una tienda o centro de jardinería donde
podrás adquirir esquejes de clavel debidamente tratados.
5 Por otro lado, como ya
apuntábamos, los claveles también se reproducen por semillas, aunque se trate
de una técnica más lenta que la anterior. De este modo, cabe la posibilidad de
extraerlas de plantas de clavel u optar por comprarlas directamente en una
tienda de jardinería, que siempre resulta mucho más eficaz.
A la hora de plantar claveles a
través de semillas, se recomienda hacerlo a través de semilleros y cuando las
plántulas estén un poco crecidas, deberás trasplantarlas dejando una distancia
de 10 cm de un clavel a otro.
Fuente: http://hogar.uncomo.com/